¡Que semifinales en la Central!...

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¡Que semifinales en la Central!...

Por Víctor Valdez / Triunfo Deportivo.




Hermosillo, Sonora, 10 de diciembre de 2012.- Los que tenían aun alguna duda de que la Liga Central de Futbol continua siendo la organización más popular de nuestra ciudad, este domingo la despejaron luego de la realización de la etapa de semifinales.

Decenas de aficionados se dieron cita -desde muy temprano- a los rústicos campos de la Ford, cuyas instalaciones requieren de manera urgente una “manita de gato”.

Sin importarles su estado de gran desvelo, a causa de la pelea o de alguna otra actividad recreativa, familias enteras se agolparon en derredor de dichos escenarios.

El motivo era más que justificable.

Aun cuando las Brisas del Oeste retaban a nuestros rostros, el ánimo era mayúsculo y tanto como jugadores y aficionados velaban armas impacientes para dirimir la etapa definitoria.

La mesa estaba puesta para las categorías más atractivas como los son la Mayor y Menor.

En la primera de ellas, dos equipos cuasi anfitriones gozarían a plenitud (y sacarían magno provecho de su localia) dando rienda suelta a su buen futbol.

Como ha venido sucediendo desde su aparición en el mercado local, este medio informativo fue el primero que se hizo presente y quien permaneció hasta el final de la larga contienda, recabando palmo a palmo las incidencias de todo lo acontecido, en su mayor parte como testigo ocular.

Cercana el alba ya brotaba el entusiasmo al arribar los primeros jugadores, quizás aquellos cuya disciplina es más ortodoxa y desean ejercitarse como lo mandan los cánones.

Un rato más largo, hacían su arribo el grueso de los participantes quienes venían escoltados por sus fieles porras, no todas en un estado óptimo pero eso sí, con unas ganas enormes de darles ánimo.

 La gritería no se hizo esperar y tan pronto como llegaba el cuerpo colegiado, el bullicio estalló a mayores decibeles.

 

Chiltepinos Las Carretas sacó lo mejor de sí

  Las Carretas de Manuel Gamboa, llega a la final. (Foto Archivo)

Un equipo que no le podía fallar a su noble afición era el de Chiltepinos Las Carretas.

La escuadra dirigida por el legendario Juan Manuel Gamboa tuvo que echar mano de todos sus recursos futbolísticos y de algo más para acallar la osadía de La Caridad, al enfrascarse en un duelo de toma y daca los noventa minutos.

No se registro anotación pero sí un cúmulo de llegadas por ambas partes, que a punto estuvieron de estallar en gol.

Aun cuando en la sesión semanal previa no se pusieron de acuerdo los delegados y ambas escuadras saltaron a la cancha con el mismo uniforme, ese no fue impedimento para que el espectáculo se desarrollara normalmente.

Es más, ni el árbitro tuvo dificultad para realizar su labor, misma que resultara cercana a lo impecable.

Por ahí se escuchaban voces que trataban de resarcir el entuerto”: Por ahí puede llegar el Tavo con las casacas de la selección”.

De lado de los anfitriones asomaba al timón el infaltable Rubén, mano derecha de Manuel Gamboa, un personaje de presencia firme y mano segura, que supo infundir en sus pupilos la confianza necesaria para sacar adelante la empresa.

Una lucha de poder a poder se daba en la media cancha, donde se generan las jugadas más peligrosas por ambos mandos.

Atrás de la portería de Las carretas aun se dejaban oir los rescoldos de la epica victoria del “Dinamita” Márquez sobre el tifón del pacífico Many Pacquiao. “Va haber como quince peleas, como la del Rambo o Rocky Balboa”.

Los rigores de la contienda eran tales que empezaron a caer los mediocampistas y en la tribuna la vox populi decía:”!Como van a ser calambres a los diecisiete años, no le hagan es puro tiempo!

En eso el delantero centro de La Caridad falla solo ante el alarido de los presentes.

Mientras “El Chapo” hacía larde de una educada zurda, se escuchaba repetidamente el clamor de los conocedores aficionados de Las Carretas, “metan al Cibori”: en los tres cuartos de la cancha se peleaba con reciedumbre y la afición seguía jugando también su partido.

En una acción viril, queda tendido el guardameta de La Caridad como presagiando lo que sucedería minutos más tarde con los penales.

Así transcurría el medio tiempo y la mayor parte del cotejo, hasta que sonó el silbatazo final que decretaba el justo empate a cero y daba paso a la definición del máximo castigo.

Alguien le gritaba por ahí al Hombre de Negro, “Choro” aquí en esta portería, quita a todos” entretanto en el duelo de enseguida se coreaba un hermoso gol.

Ismael Imperial, el héroe

Todos sabemos que cuando un juego se define en esta instancia, los actores son presa fácil de la presión, de los nervios, del pánico escénico, pero también es bien sabido que aquí es cuando emergen los héroes, aquellos que como decían antaño, tienen atole en la sangre y hacen caso omiso del nerviosismo.

La Caridad falló el primer envío, mismo que fue estrellado en el poste derecho; la respuesta del cuadro anfitrión fue un sólido disparo por el lado contrario que sacudió la red al máximo. El segundo no podía errarlo La Caridad ni tampoco su adversario.

Un tiro más adentro de la portería por parte de La Caridad y el de Las Carretas lo tocó el portero. Los últimos fueron los disparos más emotivos ya que Las Carretas falló el cuarto para emparejare los cartones. “Párala Damián”, se repetía una y otra vez. La puntería no estuvo de lado de La Caridad cuyo principal artillero la echó fuera para dejarle le mesa puesta al “Mayel” que con un potente disparo al lado izquierdo definió aquello.

Háblenle al Gamboa

Manuel Gamboa no estuvo presente, su lugar lo ocupaba su escudero Rubén, pero al unísono se decía “Háblenle al Gamboa” y así fue, el celular fue puesto en medio de la gritería para que el capitán escuchara.

La mayoría se quedó al duelo entre Hon Lin y Fassa para conocer de cerca a su rival y medir su capacidad para enfrentarlos este domingo.

 

FASSA, ¡por fin!

  "Tavo" Preciado, el estratega de Fassa Norson, ya piensa en Las Carretas.

Dicen que tanto va el cántaro al agua que termina por quebrarse.

Y después de varias temporadas en donde llegaba como el mejor, como el que más había hecho, la escuadra de FASSA finalmente accedió a la finalísima de la Categoría Mayor tras pasar también en tandas de penales sobre un fuerte equipo de Hon Lin tras empatar a un tanto en el tiempo reglamentario.

Bien se veía ya antes de arrancar las hostilidades, que los pupilos de Gustavo “Tavo” Preciado, iban por todas las canicas al irrumpir de pronto diez o quince minutos antes en las labores de calixtenia que pocos realizan.

Apenas se oía el silbato y ya el jugador número doce hacía su juego con indicaciones precisas, ¡Vamos FASSA, vamos “Negro” con todo”.

También en la tribuna se repetía lo que todos ya sabían. “El Tavo siempre llega así y lo eliminan”.

Nadie daba crédito a lo que veía, con un Hon Lin encima, presionando con pases cortos pero bien trazados y llegando por todos los lados.

El desconcierto hacía presa de FASSA.

“Tavo” hay que gritarle, mete al “Pariente”, ese mete gol.

La insistencia de los chinos era tal que  no tardaría mucho en hacerse presente en el marcador y así ocurrió cuando transcurrían escasos minutos del duelo.

 Ernesto Estrada recibió el balón en los linderos del área de FASSA y con un potente remate de pierna derecha acalló los ímpetus del líder.

El entusiasmo de Tavo Preciado llegaba hasta sus muchachos y cerca de la finalización del primer tiempo Mario Tapia cuchareó el balón a la salida del cancerbero de los restauranteros para la igualada.

 

Una segunda parte muy disputada 

Los restantes cuarenta y cinco minutos se fueron en un pleno toma y daca donde no se dio cuartel con dominio alterno y una búsqueda del gol con todos los recursos en especial de Hon Lin que se dio el lujo de estrellar dos balones en el poste.


Los mejores aficionados

El primer gol de FASSA tuvo una celebración especial. En el palco detrás de prensa se encontraban tres pequeños aficionados con su mamá, echándole mil porras al cobrador del disparo: su padre, quien con tan especial respaldo no podía errarlo. “Mira, lo metió tu papá”.

 Mario, el portero de FASSA se empezaba a convertir en la diferencia, aun cuando no pudo tapar el primer obús de Hon Lin.

Cuando el segundo cobrador del penal por FASSA lo falló se escuchó: ¡Siempre sucede lo mismo! Hon Lin se fue adelante; FASSA lo metió al centro; los restauranteros la vuelven a meter, lamentándose Mario de ello. El mismo Mario se encargaría de presionar tanto al tirador que termina estrellándola en el poste izquierdo.

Mario cobró uno con precisión y atajó el último para empezar a celebrar-

 

¡Ya nos tocaba, somos una familia”.

 

Quien se encontraba como un niño con juguete nuevo era Tavo Preciado el entrenador de FASSA. ¡Mira, ya nos tocaba; eran seis años de quedarnos en el camino!”.

Dijo además que ve a sus pupilos como hijos, “los traigo desde los catorce años. Los veo como mi familia”.

El baño llegó y con ello el rival de Las Carretas.

 

 

Pisos y Estampados El Tata, digno finalista

 

En otro enorme encuentro, el más fluidol la escuadra de Pisos y Estampados El Tata dio cuenta de Reforma en el categoría Menor y con ello avanzó a la gran final al imponerse 2-1 con anotación de su máximo goleador Ramón Mungaray, quien metió 26 pepinos en el rolo regular.

Este equipo cuya formación es heterogénea está dando la sorpresa ya que viene de la categoría Intermedia y se apunta para cosas grandes.

José Castillo descontó por La Reforma de penal provocando que su equipo se quedara con ventaja numérica.

 

Cuervos, le sacan los ojos a Las Amapolas

Para variar, Los Cuervos cazaron a Las Amapolas en tanda de penales tras empatar a tres goles en tiempo normal.

Cabe destacar que también en este duelo, los equipos usaron uniformes muy parecidos.

El popular Berna Castillo se convirtió en el hombre de la final para los Cuervos.

Comentarios

  1.    rafael   2012-12-11
    no es el berna garcia, es el berna castillo