¿Veteranos o Juventud en edad avanzada?

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2017-02-06
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Los Veteranos –de las diferentes ligas- con renovados bríos pero eso si con más canas y kilos encima se encasquetan el jersey y echan a rodar de nuevo el balón. El rol regular de otro torneo conlleva siempre la intención de convivir con cientos de amigos y gozar el deporte de sus amores, en algo que ya es patrimonialmente suyo: La tarde sabatina.

Por Guillermo Cano / Triunfo Deportivo

HERMOSILLO, Sonora, 6 de febrero de 2017 (ESPECIAL).- Todos los equipos salen y van por la gloria en cada torneo, en cada partido oficial o no, unos con nueva piel y otros apenas se completan en la alineación o para el arbitraje -pero para la hidratación no hay problema-. El chiste es salir a la cancha a defender el honor deportivo y después disfrutar al final de la obligada comenta que es forzosamente rociada con líquidos de color para la acostumbrada "juntadita post partido".

Ahí, al terminar el partido, aflora de todo: "El mal pase, el acierto de estar o no estar para rematar en el lugar y momento indicado, la falla arbitral, el acierto arbitral, los excelentes cambios que hizo el “profe”, la buena condición física de la mayoría de los titulares, lo apretado de los “Nike” nuevos, lo dura que esta la cancha, la atrapada del portero, la llegada por detrás del defensa cochino, el “sprint lento” de los delanteros", son entre otros los temas que salen a relucir como por arte de magia después del silbatazo final.

Abogados, maestros de educación física, arquitectos, mecánicos, taxistas, empleados de gobierno, aviadores, vendedores, taqueros, pintores, electricistas, prestamistas, ex servidores públicos, doctores, constructores, contadores, gasolineros, ingenieros, refaccionarios, líderes sindicales, arrendadores, herederos universales, vidrieros, exportadores de carne de puerco, ensambladores, carroceros, literatos, pescadores, marmoleros, cocteleros, cantineros, representativos de etnias, promotores de futbol rápido, apaches, políticos, viñateros, herreros, son parte de las variadas actividades productivas que realizan y profesan durante la semana los futbolistas veteranos y todos sin distingo alguno se convierten en jugadores activos el sabadito lindo.

Sí, ellos son los que reviven cada sábado su juventud en cuanto suena el silbatazo inicial, y ahora vuelven a la cancha con renovados bríos y dispuestos a recorrer –afiliados o no afiliados- el rol regular completo del naciente Torneo de Clausura 2017 de las Ligas de Veteranos de Futbol que operan en Hermosillo.

Por eso las entidades deportivas de los jóvenes en edad avanzada son presididas con mano dura por carismáticos dirigentes que aguantan vendavales en cada junta semanal y no obstante se mantienen firmes ante la avalancha de conflictos de intereses deportivos que suelen emerger jornada tras jornada, junta tras junta. 

Y es que ahí cada quien defiende su causa, sus colores, sus canchas, sus redes y hasta las bajas o altas extemporáneas de jugadores, pero lo que si no se escapa es el análisis del trabajo llevado a cabo por el nazareno que les tocó pitar su último encuentro.   

Apenas ellos –los veteranos- saben lo que sienten cada fin de semana y las situaciones de éxtasis van desde la elaboración de un pase filtrado hasta la conclusión de una “pared” que concluye en gol, pasando por los ‘espasmos’ que aparecen y se presentan en la banca cuando uno de los elementos no atiende las indicaciones del cuerpo técnico. 

“Tragan gordo” los entrenadores cuando surge la postura negativa a querer salir de cambio por parte de un elemento que ya no puede ni con su alma, pero este quiere seguir “rifando-se-la”.

Así es como cobran vigencia cada sábado las historias de gente común que vive un deporte donde no hay excusas ni pretextos puesto que todos quieren jugar sus 20 minutos de gloria, eso aunque no se muevan de la zona y si se mueven tardan una eternidad en regresar, porque la mayoría ya practica el futbol en cámara lenta, pero vaya,  así es como ellos lo disfrutan a grado tal que hasta se “desgarran”… y a veces hasta se quieren pelear de tanta pasión futbolera que les sale de no sé dónde.

El caso es que al terminar el cotejo todo vuelve a la normalidad, se acaba como por arte de magia la rivalidad que aflora en la cancha y todos unidos por el mismo sentimiento encauzan la recuperación por medio de la tradicional hidratación –si no, no tiene chiste la tarde sabatina-, aprovechando el momento para aderezar el análisis del juego, de las jugadas, del recorrido, dando paso y rienda suelta a la risa cuando surge la comenta acerca de lo que hizo o dejo de hacer  ‘fulanito’, ‘zutanito’ o ‘perenganito’.

Algunos hasta se acuerdan de aquellos años en que sus acciones futbolísticas los llenaron de gloria y de muchos honores, la nostalgia los invade y de repente hasta asoma una lagrima nomas de acordarse… por eso cobra vigencia aquello de que: “No es lo mismo los tres mosqueteros, que veinte, treinta, cuarenta años después”.

¡Salucita, pues!... Veteranos de mil batallas y que siga saliendo ese pundonor pletórico de “Fair Play” que tanto pregona la FIFA y que Ustedes, los veteranos hacen suyo como labaro deportivo permanente.

Lo de mas es lo de menos… nomas no se les olvide ponerse las espinilleras y avisar a casa por si van a llegar tarde.

Al fin y al cabo los sábados por la tarde son de Ustedes…